CÓMO DECLARARSE INSOLVENTE EN ESPAÑA

Declararse insolvente en España supone la imposibilidad de una persona física o jurídica (una empresa) para atender las deudas que contrajo con sus acreedores y/o proveedores. En estos casos, el sujeto se ha quedado sin dinero, aunque no necesariamente sin bienes privados. En este post repasamos cómo declararse insolvente en España.

La situación de insolvencia, quiebra o bancarrota también puede originarse en una situación en la que las obligaciones superan el activo, es decir, que se han de atender pagos por valor mayor de lo que se ingresa.

Ser insolvente no significa que la deuda se condone, sino que implica poner de manifiesto a los acreedores que no se podrá atender sus deudas de manera efectiva, y que se precisa de un plan económico para salir de aquella situación, para lo cual deberá ser tutelado por una representación jurídica.

Antes de todo, es recomendable intentar apurar todas las vías posibles antes de la declaración de insolvencia, en caso de que necesite declararse insolvente una persona física. La razón de esto es que la ley en España beneficia a las empresas cuando éstas se declaran insolventes, pero no es así en el caso de los individuos, quienes pueden seguir perdiendo dinero y endeudándose.

Cuando hayamos agotado todas las vías existentes, se deberá acudir al Juzgado de lo Mercantil que corresponda, y realizar una solicitud para la declaración de insolvencia. Será el juez el que determine si se aprueba o no dicha solicitud. En caso de que así sea, se dictaminará la cantidad económica mínima que el solicitante y las personas que estén a su cargo necesitan percibir para su propia manutención.

Seguidamente, se adjudicará al caso un Administrador Concursal, para la negociación de la deuda con los acreedores, la forma de pago y para resolución del concurso de modo que favorezca en la medida de lo posible al concursado/a. En caso de que no se pueda llegar a un acuerdo entre el concursado/a y los acreedores, se procederá a la liquidación de los bienes familiares para saldar la deuda estipulada por el juez. Estos son los pasos a seguir para declararse insolvente en España.

Existen determinadas situaciones en las que declararse insolvente puede ser de ayuda. Aquellos casos en los que existan grandes deudas de consumo, se reducirán notablemente si hay suficiente dinero para pagar la hipoteca sin tener que pagar los créditos. Eso se debe a que, al declararse insolvente, la persona frena el pago de sus intereses y se paralizan las reclamaciones de sus acreedores.