CONVENIO DE DOBLE IMPOSICIÓN ESPAÑA MARRUECOS

El Convenio de Doble Imposición entre España y Marruecos se firmó el 10 de julio de 1978 y fue publicado en el BOE el día 22 de mayo de 1985, fecha en que entró en vigor. En él se regula la fiscalidad de los rendimientos obtenidos en relación con ambos Estados, con el fin de evitar que un mismo hecho imponible sea gravado en tanto en Marruecos como en España.

Los intercambios económico-comerciales entre España y Marruecos son fluidos debido, fundamentalmente, a su proximidad geográfica. En 2016, Marruecos fue el noveno país de destino de nuestras exportaciones, el décimo país de origen de nuestras importaciones y nuestro primer socio comercial en el continente africano. Destacan las exportaciones de equipos y componentes de automoción, combustibles y tejidos para la confección, así como las importaciones de material eléctrico, confección y moluscos. Se trata, además, del principal destino de nuestra inversión en África (en términos de stock). Asimismo, España fue en 2016 el primer socio comercial de Marruecos. [1]

En este contexto, cobra importancia la existencia del Convenio de Doble Imposición España Marruecos, que se aplica a los impuestos sobre la renta y el patrimonio, exigibles por cada uno de dichos Estados.

Cabe destacar, en materia de dividendos, que éstos pueden gravarse en el Estado de residencia de la empresa pagadora o en el del perceptor. No obstante, en el primer caso, la retención tendrá un límite del 10% si el beneficiario de los dividendos es una sociedad propietaria de al menos el 25% de la pagadora. En el resto de los casos el límite será del 15%.

En cuanto a los intereses, el Convenio de Doble Imposición España Marruecos establece que podrán gravarse en el Estado del procedan o en el que se reciban. No obstante, en el primer caso la retención no podrá ser superior al 10% de su importe bruto.

En materia de cánones, como regla general sólo podrán ser gravados en el Estado de residencia del receptor de los pagos. No obstante, se establecen determinados límites para el caso en que se graven por el Estado de procedencia, en función del tipo de canon de que se trate (derechos de autor, licencias de explotación de patentes…).

Finalmente, en materia de empresas asociadas, el artículo 9 del Convenio de Doble Imposición España Marruecos establece normas en línea con el principio de plena competencia, de forma que: cuando entre empresas asociadas se establezcan condiciones diferentes a las que se habrían acordado con un tercero, los beneficios que en condiciones normales habrían aparecido en las cuentas de una de las empresas (y que han sido transferidos a la otra), podrán incorporarse a los beneficios gravables de la primera.

[1] Fuentes: UN Comtrade, ICEX