¿Qué es un Convenio de Doble Imposición Internacional?

Los Convenios de Doble Imposición Internacional (CDI) son instrumentos jurídicos internacionales que suscriben dos o más Estados para eliminar o reducir la doble tributación internacional que surge cuando existe una superposición de soberanías fiscales:

  • Cuando una misma persona es gravada en dos países distintos por una misma renta.
  • Cuando una misma renta es gravada en dos personas distintas en dos países distintos.
  • Cuando un mismo bien es gravado en dos países distintos.

Dicho de otra manera, los Convenios de Doble Imposición sirven para dar solución a las situaciones en las que un hecho es susceptible de pagar impuestos en dos países distintos durante el mismo ejercicio fiscal. Para evitar que se pague dos veces por ese mismo hecho, los países firman acuerdos internacionales que establecen en qué país de los dos habrá que tributar por ese hecho.

España ha firmado 102 convenios de doble imposición con distintos países, de los cuales están en vigor 93. Los otros 9 restantes se encuentran en distintas fases de tramitación. El motivo principal de su firma es la coordinación de la fiscalidad internacional, aunque este tipo de convenios también promueven la inversión extranjera, y además son muy efectivos para luchar contra el fraude y la evasión fiscal.

El tipo de Convenio de Doble Imposición Internacional más frecuente es el convenio bilateral, aunque también existen convenios multilaterales, como por ejemplo el firmado por los países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) o los países del Pacto Andino (Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú).

En general estos convenios de doble imposición se aplican a los impuestos que gravan la renta y al patrimonio. De manera general, existen dos posibles métodos para corregir la doble imposición internacional:

  • Método de exención: El Estado de residencia del sujeto pasivo renuncia a gravar las rentas obtenidas por el mismo en un país extranjero, delimitando los hechos imposibles. Es decir, se define qué rentas obtenidas en el extranjero están sujetas a gravamen y cuáles no.
  • Método de imputación: La renta percibida en un Estado es incluida en la base imponible del perceptor al objeto de su gravamen por el Estado de residencia. En este caso se deducirá de la cuota obtenida el impuesto satisfecho en el Estado de origen (imputación total) o el impuesto que habría de satisfacer el estado de residencia si la renta se hubiese obtenido en el mismo (imputación parcial).