Fuentes del derecho mercantil

 

El derecho mercantil es una rama del derecho privado común que tiene su origen en la época medieval. La fuente del derecho mercantil es el derecho consuetudinario, también llamado usos o costumbres. Su comienzo está relacionado con las actividades de gremios y con las asociaciones de los comerciantes. A causa del crecimiento continuo de las actividades comerciales, aumentó la necesidad de regular este sector. Por eso los gremios y las asociaciones de los comerciantes fueron regulados por estatutos que juntaban las tradiciones del uso comercial. Además crearon su propia jurisdicción consular para resolver casos legales entre sus miembros aplicando el uso comercial. El concepto del derecho mercantil de la época medieval que estaba caracterizado por los usos y costumbres duraba hasta el comienzo del XIX siglo. La definición de los usos o costumbres como fuente del derecho mercantil es la práctica comercial que tiene que ser efectiva, realizada repetidamente y considerada obligatoria. La aplicación de una costumbre comercial tiene que ser declarada y probada por las personas que quieren usarla para resolver un caso.

A partir del siglo XIX empezó el proceso de codificación bajo la influencia del racionalismo y el objetivo principal de la revolución francesa (Libertad, Igualdad y Fraternidad). Como consecuencia el proceso de codificación cambió fundamental el concepto del derecho mercantil. Desde entonces el derecho mercantil empezó a incluir criterios objetivos y se convirtió en el derecho que reguló ciertos actos de comercio independiente si la persona que realizó la actividad mercantil fuera comerciante o no.

En el siglo XX el derecho mercantil volvió a su definición subjetiva. Fue considerado el derecho que regula las actividades desarrolladas por ciertas personas. Además, la idea del “comerciante” fue reemplazado por el concepto de la empresa y el empresario.

En la actualidad, los usos o costumbres tienen muchas desventajas cuando están aplicados como fuente del derecho mercantil dado que, a diferencia de las leyes, no están escritas. Por eso se usa más el Código de Comercio y el Código Civil como fuentes del derecho mercantil español. Hasta el día de hoy no se pudo conseguir completamente el objeto principal del siglo XIX de definir el derecho mercantil por criterios objetivos. Todavía hay muchos contractos en los que la participación del comerciante es necesaria para ser regulado por el derecho mercantil.

De todos modos, el artículo 2 del Código de Comercio sigue dicho objetivo del concepto del derecho mercantil:

“Los actos de comercio, sean o no comerciantes quienes los ejecuten se regirán por las disposiciones del Código de Comercio”