Las causas de despido nulo en España

El Estatuto de los trabajadores indica que el despido es nulo cuando viene motivado por alguna de las causas de discriminación prohibidas en la Constitución, en la Ley, o cuando se haya ocasionado una violación de los derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador.

En una demanda por despido nulo, el tribunal siempre debe resolver sobre la violación de derechos fundamentales, independientemente de que el trabajador ya haya sido indemnizado por concurrir también un despido improcedente.

Un despido laboral será nulo en los siguientes supuestos:

  • Durante una baja por maternidad/paternidad, riesgo de embarazo, riesgo durante la lactancia natural, enfermedades derivadas del embarazo, parto o lactancia y también durante la baja por adopción, acogimiento.
  • Durante una excedencia concedida para cuidado de un menor de tres años.
  • Durante un embarazo.
  • Trabajadoras víctimas de violencia de género, durante el ejercicio de su derecho de reducción/reordenación de jornada, de movilidad geográfica o de suspensión de la relación laboral.
  • Trabajadores después de haberse reincorporado al trabajo tras un periodo de suspensión por maternidad/paternidad o acogimiento, siempre que no hayan pasado más de 9 meses desde su inicio.
  • Trabajadoras con reducción de jornada por cuidado de un hijo hasta los 12 años.

Sin embargo, un trabajador podrá ser despedido en estos casos si se demuestra que existen causas que lo justifiquen, y que no se le despidió por motivos relacionados con alguno de los derechos señalados.

Por otro lado, la jurisprudencia define el concepto de garantía de indemnidad a la nulidad de los despidos motivados por el hecho de que el trabajador haya iniciado una demanda para la tutela de sus derechos, por declarar como testigo en el proceso de otro trabajador contra la empresa o por interponer denuncia ante una inspección de trabajo.

El despido nulo tendrá como consecuencia la readmisión inmediata del trabajador, con el abono de los salarios no percibidos desde el momento de despido. No obstante, en caso de que:

  • El trabajador consiga otro trabajo, el empresario podrá descontar los salarios percibidos en su nuevo trabajo de los salarios no percibidos desde el despido.
  • El trabajador perciba prestaciones por desempleo, el empresario deberá ingresar a la Seguridad Social esta cantidad, y al trabajador únicamente la diferencia entre la prestación por desempleo y su sueldo.

En cualquier caso, el trabajador no puede ser parte perjudicada, y cobrará siempre el mismo salario, como si nunca hubiese sido despedido.