Las nuevas competencias de los notarios ante la Ley de la Jurisdicción Voluntaria en herencias.

Las nuevas competencias de los notarios ante la Ley de la Jurisdicción Voluntaria en herencias.

Se conoce como sucesión legítima o sucesión abintestato aquella  situación en la que el causante fallece si dejar testamento.

Esta situación está prevista en el ordenamiento jurídico español, concretamente en el artículo 912 del Código Civil, donde se establece que “La sucesión legítima tiene lugar:

1.    Cuando uno muere sin testamento, o con testamento nulo, o que haya perdido después su validez.

2.    Cuando el testamento no contiene institución de heredero en todo o en parte de los bienes, o no dispone de todos los que corresponden al testador. En este caso la sucesión legítima tendrá lugar solamente respecto de los bienes que no hubiese dispuesto.

3.    Cuando falta la condición puesta a la institución de heredero, o éste muere antes que el testador, o repudia la herencia sin tener sustituto y sin que haya lugar al derecho de acrecer.

4.    Cuando el heredero instituido es incapaz de suceder.”

El 23 de julio de 2015 entra en vigor la Ley 15/2015, de 2 de julio de la Jurisdicción Voluntaria (en adelante LJV). La misma Exposición de Motivos de la LJV viene a establecer los primeros cambios en materia competencial sobre el derecho sucesorio, en este sentido señala la propia exposición de motivos que con el fin de “optimización de los recursos públicos disponibles, opta por atribuir el conocimiento de un número significativo de los asuntos que tradicionalmente se incluían bajo la rúbrica de la jurisdicción voluntaria a operadores jurídicos no investidos de potestad jurisdiccional, tales como Secretarios Judiciales, Notarios y Registros de la Propiedad y Mercantiles” y continua la Exposición de motivos señalando que “ no pone en riesgo el cumplimientos de las garantías esenciales de tutela de los derechos e intereses afectados”.

Es el Título IV del mismo texto legal junto con la precitada Exposición de Motivos establece una división por materia de la competencia, quedando distribuido del siguiente modo:

·         Competencia exclusiva del ámbito judicial: rendición de cuentas del albacea, la autorización al albacea para los actos de disposición o aprobación de la aceptación o rechazo de la herencia en determinados casos, entre otras.

·         Competencia compartida entre el Letrado de la Administración de Justicia y el Notario: tales como, renuncia o prorroga del cargo de albacea o contador-partidor, su designación o la aprobación de la partición de la herencia, entre otras.

·         Competencia de los notarios: todos aquellos otros sobre los que no se establezca una regulación específica entre las que se encuentran las siguientes:

·         El Notario tiene la competencia exclusiva para declarar herederos abintestato, tanto si los herederos son descendientes, ascendientes, cónyuge o parientes colaterales del difunto, eliminado así la competencia que hasta ahora tenía el Juez de Primera Instancia respecto de los parientes colaterales. Los notarios competentes para tramitar el Acta serán  (i) aquellos que residan en el último domicilio o residencia habitual del causante, (ii) los del lugar donde hubiera fallecido el causante, (iii) los del lugar donde estuviera la mayor parte de su patrimonio (iv) o cualquier otro Notario ejerciente en distritos colindantes a los anteriores; y en defecto de todos ellos, (v) el Notario del domicilio de la persona que requiere al Notario para iniciar el Acta.

·         La Ley da una nueva regulación al procedimiento para declarar herederos abintestato, introduciendo el trámite de audiencia a los interesados, el derecho de oposición de cualquier interesado y la reserva expresa de derechos a favor de los que no comparecieron en el procedimiento o cuya pretensión no fue atendida, para que puedan ejercitarla por la vía judicial oportuna.

·         Ante los Notarios deberá hacerse la presentación, apertura y protocolización de testamentos cerrados, ológrafos y otorgados en forma oral. La competencia territorial para conocer del procedimiento es la misma que la anterior.

·         Es competencia del Notario la aprobación de la partición de la herencia cuando se paga en metálico la legítima de los hijos y descendientes y no existe confirmación de éstos.  Estas competencias son compartidas por el Notario con el Secretario Judicial, pudiendo elegir el interesado a cualquiera de los dos funcionarios para tramitar esos procedimientos.

·         La aceptación de la herencia a beneficio de inventario o con derecho a deliberar deberá hacerse siempre ante Notario. En tales casos, la formación del inventario que sigue a la aceptación de la herencia se hará también notarialmente, siendo Notario competente para ello el que resulte por aplicación de las mismas reglas de competencia territorial ya comentadas.

·          Cualquier interesado podrá requerir por medio de Notario al heredero para que acepte o renuncie la herencia, en el plazo de 30 días naturales, advirtiéndole de que si no manifiesta su voluntad en ese plazo, la herencia se entenderá aceptada pura y simplemente. Esta actuación notarial deriva de la nueva redacción que la Ley de la Jurisdicción Voluntaria ha dado al artículo 1005 del Código Civil.

Conviene hacer mención en este punto a dos cuestiones como son la Disposición Derogatoria Única de la LJV, pasando a ser de aplicación los artículos 55 y siguientes de la Ley del Notariado.

Conclusión: En definitiva, la Ley de la Jurisdicción Voluntaria, tal y como establece su propia Exposición de Motivos, busca la “optimización de los recursos públicos disponibles”, o lo que es mismo, intenta limitar de algún modo la ya existente saturación de los órganos judiciales de nuestro país.

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