¿Para qué sirve el registro de marcas y nombres comerciales?

Registro de marcas

 

El registro de marcas y nombres comerciales confiere a su titular el derecho exclusivo de utilizarlos en el tráfico económico e impedir a otros su uso y explotación.

En primer lugar, cabe abordar la diferencia entre los conceptos marca y nombre comercial. La marca es el signo distintivo que identifica y distingue los productos y servicios de un empresario frente a los productos y servicios de la competencia, mientras que el nombre comercial es la denominación que identifica a la empresa en el tráfico mercantil, y que la distingue de las demás empresas que desarrollan actividades similares.

El registro de la marca y el nombre comercial otorga derecho exclusivo sobre ellos y es esencial para protegerlos del uso ilegítimo por parte de terceros, así como para obtener una indemnización por daños y perjuicios en caso de que esto ocurriera.

Las marcas permiten proyectar la imagen de una empresa, por lo que la omisión de su registro puede causar graves estragos tanto a su reputación como a sus ganancias. Por otra parte, una marca registrada permitirá a la empresa alcanzar un posicionamiento más sólido en el mercado, y se incorporará a su patrimonio constituyendo una posible fuente de ingresos mediante su cesión o la concesión de licencias.

La protección del nombre y la marca comercial se lleva a cabo mediante títulos que otorga el Estado, y que se obtienen por medio del registro en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). En España, la duración del registro de las marcas y nombres comerciales es de diez años desde la fecha de solicitud, renovables indefinidamente.

Una marca o un nombre comercial concedidos en España no otorgan protección fuera de territorio nacional. La marca es el signo distintivo por excelencia y puede extenderse internacionalmente por procedimientos establecidos, mientras que el nombre comercial sólo puede protegerse mediante el registro independiente país por país.

Destacan dos procedimientos de protección de marca en el extranjero, la marca internacional, regulada por el Protocolo de Madrid, y la marca de la Unión Europea, regulada por el Reglamento comunitario n.º 207/2009.

La marca internacional proporciona protección hasta en 92 países mediante una única solicitud a la OEPM, que la traslada a la Organización Mundial de la Propiedad Industrial (OMPI). A continuación, la OMPI enviará la solicitud a los países solicitados, que podrán, independientemente, conceder o denegar el registro de marca.

La marca de la Unión Europea proporciona protección en todos los Estados Miembros de la Unión Europea con un solo registro en la Oficina Europea de la Propiedad Intelectual (EUIPO), y se concede por un periodo de diez años, tras los cuales cabe también su renovación indefinida.

Con todo, debido a la importancia que una marca o un nombre comercial pueden tener para el éxito de un producto o empresa en el mercado, es crucial asegurarse del registro de dichos signos distintivos en los mercados pertinentes.